jueves, mayo 31, 2012

Improvisaciones en un diario

Pasado.


         Los pasillos del hospital son interminables. En ocasiones, cree que es un personaje de una película de Amenábar. Ni un ruido en el entorno salvo el eco de sus pasos resonando sobre las losetas.
        Decenas de puertas cerradas o entornadas, tan vacías como el ánimo de las almas que las traspasan.
        Es deprimente la visión de un hospital, el olor, la sustancia de su esencia, el dolor que traspasa sus paredes, las ilusiones perdidas de los enfermos terminales, de los peregrinos ocasionales que caminan por sus entrañas, como va él caminando, deambulando como un espíritu ausente por las veredas de los camposantos.
         Con la mirada errante y el cansancio cosido a la piel llega al rellano de los ascensores, donde seis fauces corredizas encierran cuerpos metálicos que suben y bajan entre los límites del cielo y la tierra
          Planta quinta, habitación quinientos treinta y dos.
          Los celadores le observan, indiferentes, mientras susurran con sus guantes embutidos, dispuestos a sujetar los cuerpos inertes que reposan en el área de neurología.

                       “La muerte tiene una mirada para todos.
                         Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
                         Será como abandonar un vicio,
                         como ver que emerge de nuevo
                         un rostro muerto en el espejo,
                        como escuchar un labio cerrado.
                        Descenderemos al remolino, mudos.” ../..
                                               Cesare Pavese



6 comentarios:

  1. José Luis, ese hospital y los pasillos mudos, esos ojos pavesianos, ese anuncio que presientes, esas palabras tal vez necesarias...

    Mi abrazo. Paco

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un placer compartir contigo esa tarde del jueves pasado.
      Abrazos miles, amigo!!

      Eliminar
  2. Rafael(de turbio en claro)31 de mayo de 2012, 21:08

    Estremecedor. Y la asociación con la cita, impresionantemente acertada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo próximo: hacerme con tu nuevo libro.
      Cuídate, Rafa!!

      Eliminar
  3. Debe ser estremecedor escuchar solo el eco de los pasos, mirar sin ver...


    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo es, querida Nina, lo es.
      Besos lejanos!

      Eliminar