martes, diciembre 28, 2010


                                         Foto: Between you and me (2) - Anna Bresoli

Presente.

Apenas un pequeño asomo para hacer la última entrada del año. Hoy no habrá poema, ni prosa poética, ni tan siquiera unos renglones de escurridizas excusas. Hoy sólo habrá palabras enlazadas para un hasta pronto, para un agradecer todas las visitas de tanta gente estupenda que me ha leído, de tanta gente lejana que, de pronto, se hace más cercana por magia de una tecnología que empieza a asustar.

Se acaba el tiempo. El año próximo es una nueva incógnita que se disipará dentro de un año. Los cambios previstos (laboralmente hablando) dejan de asustar para empezar a cansar. Todo sigue rodando como siempre ha sido.

En el fondo, en lo más profundo de todo, el espejo continua reflejando lo mismo pero más viejo.

Gracias por todo, amigos.

Seguiremos informando.

martes, diciembre 21, 2010

De izquierda a derecha: José Elgarresta, Pablo Méndez, Luis Alberto de Cuenca, Rafael Soler, un servidor y José María Prieto (fotografía de Juan Antonio Segal)


Luis Alberto de Cuenca en pleno recital (fotografía de Juan Antonio Segal)

Presente.
PRESENTACIÓN DE EMBRUJADO JARDÍN (1970-2010) DE L. A. DE CUENCA

Fue el pasado viernes día 17, en Segundo Jazz, cuando Luis Alberto de Cuenca nos deleitó en la presentación de Embrujado Jardín (1970-2010), Ediciones Vitruvio, con un mosaico de excelentes poemas recitados en tono tranquilo y soportando el chaparrón del estridente ruido de fondo que había en el local (mala elección de fecha: borracheras varias por fiestas de trabajo navideñas)


Ignorando los imponderables y después de la presentación de Pablo Méndez y el prefacio ofrecido por José María Prieto, Luis Alberto fue desgranando, libro a libro, algunos de los poemas que habitan en la antología. No faltó, por supuesto, La malcasada que, a mi parecer, es uno de los mejores poemas contemporáneos. Poco a poco no fue existiendo otro sonido más que el de los versos recitados y el de la voz grave y educada de nuestro autor.

¡Exquisito recital y exquisito Luis Alberto de Cuenca!

Muchas caras conocidas: Marta Rubio y su chico, Juan Antonio Segal (autor de las excelentes fotografías que veis), Justo Jorge Padrón, Rafael Soler, Antonio Daganzo, José Elgarresta...

Como prefacio de las Navidades no estuvo nada mal.

viernes, diciembre 17, 2010



Presente.

Poco a poco se va acabando este año maldito (es una opinión personal: para otros habrá sido maravilloso) y es tiempo de balance (profesional y personalmente hablando) para cerrar cuentas. Es tiempo de cambios, de proyectos, de promesas y de esperanzas, de saldos y gangas, de alopécicos rumores y persianas bajadas, de vivir.

Aprovecho este paréntesis para hablar del último Premio José Hierro. La diosa fortuna ha querido que el galardonado este año haya sido mi querido Paco Caro con Paisaje (en tercera persona), cuya presentación fue el pasado lunes en San Sebastián de los Reyes y a la cual, desafortunadamente, no pude asistir.

Pronto tendré el libro y podré disfrutar de los versos de Paco (ese mago de las palabras), mientras tanto, os dejo con un poema que he copiado de su blog (tenéis el enlace a la derecha) y que me ha parecido estupendo.

Como la playa ociosa
a final de septiembre, allí
donde la luz asume
que su vigor caduca
ajeno a la existencia de los otros,
así contempla el hombre
mansa y leve su mano, la herramienta
con la que atesorara
el esplendor azul de cada instante.

viernes, diciembre 10, 2010

Pasado.

Paseo por Madrid (3)

Se sienta en un banco. No hay herramientas para escribir palabras sobre la madera, ni fuego que la queme, ni ojos oscuros que la acaricien, ni presencia lejana que se pueda acercar.
Retoma aire, melancólicamente, como un condenado ante su última voluntad.
Llegará la primavera, y el verano, y el otoño, y otro invierno...y todo será como siempre. Las estaciones se sucederán rápidas y el tren del tiempo las ignorará: sólo la prisa envilece el placer por los instantes.
Dos jardineros trabajan a su espalda y, en ese momento, se siente el ladrón más infame que robase citas, el bandolero injusto y cobarde que asaltase los caminos andados, observando las raíces que sobresalen de la tierra como secos rastros de arraigo avejentado.
El maldito dolor de estómago no cesa y, a pesar de los últimos informes estúpidos (¡qué sabrán ellos!), promete eliminar el factor riesgo con unas cuantas copas.
Como Nicolas Cage en Leaving Las Vegas.

../..”Esto fue todo. No me quejo.
Sé que he vivido intensamente.
(Demasiado intensamente.) Enfrente
está el futuro: es todo lo que os dejo.”
Blas de Otero

miércoles, diciembre 01, 2010

Fotografía: Between you and me (Anna Bresoli)

Presente

LA CASADA INFIEL

Atrévete
a robarte
las confesiones de los amaneceres,
el despertador de las seis de la mañana
-aunque aún viva la noche-
y la mirada triste de la ausencia.

Atrévete a soportarlo
y no dejes que él se de cuenta.

Será un robo de aguante
blanco.


De Rastros perdidos

miércoles, noviembre 24, 2010

Presente.

RETORNO

He vuelto
tras recorrer los laberintos de lo inacabado,
donde puedo percibir el peaje de las últimas
gotas que apaciguan las pretensiones.

Ha acabado la noche
a pesar del tiempo que juega
y las cenizas macilentas presagian
la incineración de otro final.

(Puede que llueva en esta alternancia
de dolores rítmicos)

He vuelto,
pero todo me redime a ti.
Todo me ciñe a la evasión de las palabras
en este retornar cíclico
que da esquinazo a la rutina.

He vuelto
Para ser la última respiración
de las bocanadas
que forjamos en intentos.

Inédito

martes, noviembre 16, 2010


Presente.

Me disgusta que a los libros se les dé un trato efímero. Se hace una presentación, se lee en varios recitales, se mantiene vivo una temporada y después...aparece el olvido.
Por eso cuando Antonio Daganzo (Madrid 1976) presentó hace unos meses su última obra (Mientras viva el doliente - Editorial Vitruvio) me propuese posponer su comentario hasta que pasase un tiempo. No es que mi crítica, inexistente, fuera de valor: era necesario que se siguiese hablando del libro pasado un tiempo. Y ese tiempo ha llegado.

Este tercer libro de Antonio Daganzo es una introspección al dolor, a la enfermedad, a la vida, quizás (¡seguro!) a la esperanza. Elementos que cobran sentido con el sujeto poético en un lenguaje directo y cuidado (marca personal de nuestro poeta) que nos hace pensar en esa sensación oscura que, en muchas ocasiones de la existencia, nos atenaza.

Aperturado y epilogado con dos cantos sublimes e independientes de la estructura, las distintas partes del poemario mantinen una lectura constante que nunca defrauda. Hago hincapié (imprescindible su degustación) en la segunda parte titulada Perros de arena: nueve sonetos trabajadísimos con un intenso significado y de los que, personalmente, destacaría el número VIII

La memoria de la niñez (doliente memoria) se adorna quejumbrosa con infinitas sensaciones, con masivas preguntas, con numerosos espacios que abren sus puertas para que el autor dirija la orquesta de las palabras con la sutileza de un Adagio repetitivo.
La enfermedad puede ser gestos.... Atacar tan sólo es defenderse... Tiene el enfermo / la certeza soberana de la risa... El niño, entonces, aprendía a ser misterio de sí / mismo... Era aquello existir sobre la nada...

En un escalado de menor a mayor, el tono del libro va subiendo paulatinamente hasta llegar a un grito final de esperanza porque, pese a todo, pese a esa enfermedad, a ese dolor, a esa carencia, Soy este hombre que ahora vive. Y la vida es y será. A pesar de los hombres y de Dios (defraudante por incapaz).

Se decía que las Moiras se aparecían tres noches después del nacimiento de un niño para determinar el curso de su vida. Todos tenemos un destino. Algunos lo saben, otros lo intuyen y otros lo escriben. El destino de Antonio Daganzo, el destino de la esencia de Mientras viva el doliente es la poesía bien hecha a partir del dolor.
Ni más, ni menos.

La queja,
la voz más animal y más tiempo humana.
Los ayes de la noche,
respiración alejada de su centro
al que busca tenaz entre el dolor
para saberse viva,
de vuelta a los volcanes ya callados,
a este magma creador pero incompleto.
La mayor evidencia
de que el impulso divino está en nosotros.
Y de que Dios no existe.

lunes, noviembre 08, 2010

Pasado.

Paseo por Madrid (2)

Las parejas salen de la puerta del arzobispado sonriendo, con una sonrisa llena de futuro. Él les regala su pasado, les regala esa eterna inconformidad, esa enfermiza dolencia sin cura, ese callejear sobre pautas indefinidas, sabiendo cómo se es, conociéndose la cara oculta de la amargura. Tuerce a la derecha dejando atrás la explanada y baja la Cuesta de la Vega. Al fondo, los Jardines de Sabatini se hunden en la pendiente tras las curvas sinuosas, drásticas, secas.

Cuatro surtidores escupen un saludo a su paso mientras se detiene a leer el cartel informativo del gigantesco olmo chino que le tapa el paso. ¡Hay tantos árboles que no conoce!: si estuviera Luis Felipe sabría enumerarle cada especie, cada raza leñosa, cada característica.
Pero no está. Ni él ni tantos otros que han pasado por su vida marcando una huella imborrable, un guiño pícaro, un aliento cálido.

No, no están…ni estarán (¿esto lo puso en alguna carta pasada?) Y, conociéndolo, esboza una mueca al viento del norte que lacera su rostro con miles de hielos clavándose en la piel, en tanto los tibios resquicios de sol le hacen guiñar los ojos, caminando como un ciego harto de ver, ahíto de mirar, anegado de imposibles.

"Sólo el poeta sabe
ponerle el nombre exacto a la tristeza."
Pedro Antonio González Moreno

viernes, octubre 29, 2010


Presente.


Será mañana sábado a las 19,30 horas en La Casa del Libro de la calle Alcalá nº 96 donde Editorial Vitruvio y la misma Casa del Libro han organizado una lectura de poemas de Miguel Hernández con motivo de su aniversario. Allí estaremos para disfrutar un rato de buena poesía y para colaborar leyendo algo.

Por si algun@ os queréis apuntar.


El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.

El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacía el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada,
fueron pétreos los labios.

El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tenderse
murieron en los brazos.

Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.

De Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941)

martes, octubre 26, 2010

Pasado.

Paseo por Madrid (1)

Lleva en el bolsillo un minúsculo trocito de papel arrugado, doblado como una vida pasivamente inútil. Abrocha el abrigo hasta el límite de la cremallera y sale por la gran puerta aceptando una bofetada de la fría mañana que le saluda con señales de vaho. El agobio, el dolor de ser, de estar, ha hecho que huya, clavando espuelas a la tristeza, hacia un recorrido improvisado. Arenal da paso a Vergara y ésta desemboca, cual Amazonas gigante, en la Plaza de Oriente. Se detiene a saludar a unas palomas perdidas y pasa revista a los godos que, firmes, le plantan cara en el paseo: Ataulfo, Eurico, Leovigildo…han detenido sus gestos en una postura pétrea (¡qué estupidez: es su estado natural!) que espera un milagro en forma de hada para revivir.

../..”Supón mis ojos tristes y pensativos, mudos,
viendo crecer el fuego desde hace muchos años.”
José Luis Hidalgo



Ha huido. No quiere que pregunten más. No quiere preocupar más que lo estrictamente necesario (pero… ¿qué es lo necesario?: contestan inaudiblemente los peces del estanque) y no puede dar explicaciones a lo inexplicable. Sólo necesita respirar un poco más, apenas unos suspiros, para alejar esa angustia que le carcome, ese vacío oscuro, ese vértigo caleidoscópico.

(fin)

Bastaba con querer
para inventar adioses,

haber querido
para llegar al fin.
Antonio Cubelos Marqués

miércoles, octubre 20, 2010

Pasado.

Hubo un esbozo de poema antiguo, unos versos perdidos entre un montón de papeles amarillos a los que ha dado nueva forma (en realidad, hay tantos poemas pendientes de reescribir...) y significado. A estas horas de la tarde y con la tristeza a la vuelta de la esquina, rellena el postrer folio con fachadas nuevas sobre cimientos antiguos. Nunca se disfraza en carnaval, pero no le importa hacer el ridículo con sus poesías: tiene alma de titiritero tímido.

“El hombre es el único animal que debe nacer dos veces”
María Zambrano


Porque en la mayoría de las ocasiones suele transcurrir un tiempo entre la escritura y la trascripción. Generalmente no hay una concurrencia igual para ambos casos, con lo que la atemporalidad o el cambio de criterio son factores que justifican la adecuación (o no) de un momento determinado para realizarlo. Se comienza…

../..”cuando el amor es úlcera, carbón, isla dolorosa,
porque la ciudad no te escucha
y tu nombre pasa como agua entre sus calles.”
José Luis Díaz

../..”Porque estoy desnudo ante ti y te temo”
Pablo García Baena