martes, julio 08, 2014
Letras ajenas: Pablo Milanés
PARA VIVIR
Muchas veces te dije que antes de hacerlo
había que pensarlo muy bien,
que a esta unión de nosotros
le hacía falta carne y deseo también.
Que no bastaba que me entendieras
y que murieras por mí,
que no bastaba que en mi fracaso
yo me refugiara en ti.
Y ahora ves lo que pasó,
al fin nació, al pasar de los años,
el tremendo cansancio que provoco ya en ti,
y aunque es penoso lo tienes que decir.
Por mi parte esperaba
que un día el tiempo se hiciera cargo del fin.
Si así no hubiera sido
yo habría seguido jugando a hacerte feliz.
Y aunque el llanto es amargo piensa en los años
que tienes para vivir,
que mi dolor no es menos
y lo peor es que ya no puedo sentir.
Y ahora tratar de conquistar
con vano afán este tiempo perdido,
que nos deja vencidos sin poder conocer
eso que llaman amor,
para vivir.
Para vivir.
miércoles, julio 02, 2014
Letras propias: Cuaderno de conclusiones (13)
Imagen: extraída de la red
Mi corazón
es un púlsar en la galaxia de tu recuerdo.
Segunda estrella
a la derecha, rumbo hacia el mañana.
J.
M. Barrie
La noche se
mece en lo lejano mientras vive la mañana.
El pasado
recrimina desaires cuando el futuro se predice.
Nada pugna
tanto por la vida como la vida.
Ningún quejido
es tan perpetuo como el de este recinto de carne,
huesos y
sentimientos, que doma estrellas desde tu ausencia.
La noche se
mece ante el mañana (¿lo ignoras?)
El pasado
recrimina al futuro (¿no lo
intuyes?)
Hundido en
el sillón, lucho contra los klingon.
lunes, junio 30, 2014
Letras propias: Cuaderno de conclusiones (12)
Fotografía: E. Vecino.
Rocas quebrando el cascarón.
Subir o bajar para, al final, escribir las últimas líneas en esta tierra de nadie.
Materia estéril.
Sumidero de quehaceres de ese cansancio temprano que ahora se hizo tardío y marca un nuevo día.
Ahora.
Ahora que se designa el ir y venir del acantilado al precipicio, de la lluvia a las escaleras.
El cansancio temprano que ata al cabecero sueños y tatuajes, pieles y distancias.
Distancias más allá de las épocas de las distancias.
Distancias donde quedan los pesos de lugares desconocidos (¿hablé de lo profundo de alguna mente?), prioridades, lunas nuevas, páginas sin daguerrotipos.
Y el soplo de los contactos desconectados, silentes, en la absurda realidad.
La realidad donde no existe el cansancio ante lo que se desea.
Aunque pesen los párpados y se respire plomo.
Prioridades en las pupilas.
Lunas nuevas en el deseo.
viernes, junio 13, 2014
Letras propias: Cuaderno de conclusiones (11)
Nada de lo que fue raíz
será rama.
Ni cumbre será el nivel
del ánimo.
No horizonte que abarque
las mareas.
Nada de lo que hoy se ve
podrá forjarse sin recuerdos,
sin la frontera de las cegueras
o los sorbos de lo confesado.
¡Algún día dormirá el dolor
detrás del diagnóstico!
No hay motivo para vivir
pero se vive
en los pequeños instantes,
en la densidad del olvido,
en los residuos acumulados
como capas de vivencias
superpuestas,
en los bulevares.
A pesar de las malinterpretaciones,
a pesar de todo.
Nunca hay un motivo para vivir
pero el dolor empuja.
En el epílogo, la absenta
que evade:
árbol de vida dibujado
en la orilla del abandono.
domingo, junio 01, 2014
CUADERNO DE CONCLUSIONES (10)
ANOTACIONES PARA UNA
DISCULPA SOBRE UN TEXTO ESCRITO HACE TIEMPO.
Sólo hay sombras donde
brilla el sol. Y ese es el fondo de tu alma.
Carta de Heidegger a Hanna Arendt
(No escojas
sólo una parte,
tómame tal
como soy…)
Pero nunca me quiso tomar
como yo era, te dije, y se volvió a marchar en busca de un reencuentro.
No sabías lo que habría de
llegar mientras paseabas entre la gente bajo tus lunas de hormigón.
Entonces lo comentábamos
mientras las palabras eran vacío en multitud, mientras buscábamos canciones en
internet acabando con el resto de la botella abierta y sonreíamos al recordar
la cara de la vecina cuando entraste por la puerta.
Nunca era tarde para
emborracharse en las desgracias.
No iban a desaparecer las
calles, ni dejarían de sonar los pasos, ni se detendrían los relojes a las
siete y un minuto.
(Soy sinceramente tuyo…)
Nunca era tarde.
Aunque la claridad anunciase
un nuevo abatimiento y la angustia se emparejase con el desamparo evocando esa
desubicación que había surgido hacía unas horas, con los últimos mensajes.
Cuando el silencio envolvía
la sonrisa que había florecido al observar una pantalla y teclear unas letras
Mientras la figura sentada a
muchos kilómetros reconocía el abismo en el que habían caído los sentimientos
añejos.
(Pero no quiero, mi amor,
ir por tu vida de visita,
vestido para la ocasión…)
La pureza de la memoria comenzaba
a teñirse con unas notas musicales...
Como las sábanas manchadas
de ceniza o el destierro hacia otra habitación más pequeña, en una de las muchas
huidas que la intemperie soportó.
Porque ninguna teoría era
exacta, aún no era tarde.
Yo lo sabía mientras me escuchabas
cuando escupía el polvo acumulado de la jornada, cuando respiraba y me sentaba
para que el vértigo no devorase mis vísceras y me derribase bajo la fotografía
de Sidney.
Ella no te
merece,
decías, y en cuanto cambie el viento
buscará volver al puerto donde siempre se ha refugiado.
Yo negaba la evidencia, la
evidencia que salpicaba el alma.
En la basura: latas de
refrescos, bolsas de excrementos, pan, servilletas y nuestros insomnios
cristalizados en recipientes.
Nadie auditaba nuestro
caminar, nuestras claves de acceso a la vida, nuestras tristezas, nadie nos
menospreciaba insultándonos: era un privilegio del que no todos podían
presumir.
Y entre copa y copa, canción
y canción, tapas de lágrimas y una fotografía.
Después, las risas de la
desesperanza.
Mis llantos.
Más copas.
Tus consuelos para un
mañana.
Era la fortuna de los
solitarios que se hacían compañía.
Quise abrirte
los ojos,
dijiste, y te los has arrancado.
Y yo respondí con un
silencio, ciego por tu predicción.
Después: la ausencia.
¡Tantas ausencias, tantos
vacíos!
¡Tanta derrota!
¡Tanta amargura!
Y una disculpa desde la distancia,
en esta etapa cerrada, en forma de letras, como pediste.
En esta noche donde escribo
solo, buscando canciones en internet, acabando con el resto de la botella
abierta y esperando un amanecer distinto para preguntarle un porqué.
Sin respuesta.
(Nunca es triste la verdad
lo que no tiene es remedio.)
lunes, mayo 19, 2014
Letras propias: (.../...)
(.../...)
El tiempo sedimenta en coincidencias,
cúmulos de nombres iguales y equivocados
sin latidos pero latentes.
Ni habrá sueños navegando entre olas
de asfalto, ni devenir cabalgado hacia presentes
futuros.
¿Habrá?
Sueños imposibles sedimentando nombres, gemidos
transitorios, aconteceres y esperanzas.
Nuevas correcciones para escribir un destino
sin título.
Suposiciones destronadas.
viernes, mayo 16, 2014
Letras ajenas: Jaime Sabines
TRATO DE ESCRIBIR EN LA OSCURIDAD TU NOMBRE
Trato de escribir en la oscuridad tu nombre,
de escribir que te amo.
Trato de decir a oscuras todo esto.
No quiero que nadie se entere,
que nadie me mire a las tres
de la mañana paseando de un lado
a otro de la estancia,
loco, lleno de ti, enamorado,
iluminado, ciego,
lleno de ti, derramándote.
Digo tu nombre con todo el silencio de la noche,
lo grita mi corazón amordazado.
Repito tu nombre, vuelvo a decirlo,
lo digo incansablemente, y estoy seguro
que habrá de amanecer.
domingo, mayo 04, 2014
Letras ajenas: Raúl Nieto de la Torre
SI MIS VERSOS HABLARAN
Si mis versos hablaran
dirían que las chimeneas mienten,
que la lluvia te escribe en los tejados
largas cartas de amor y de odio,
que tus amantes tienen algo mío,
que en cada nube viaja un telegrama,
que sus letras se cuelan por tus labios
cuando los dices,
dirían que les digas lo que dices
de ellos por la espalda,
que no pueden hablar mientras trabajan;
dirían que hace frío para andar
tan lejos de la cama.
(Yo, en cambio, sigo fiel a la palabra
que te di, y no te digo nada).
De Zapatos de andar calles vacías.
lunes, abril 28, 2014
Letras propias: Un tiempo de adiós
Sospecho
que el buen tiempo
pasará
pronto. Y los días nublados, de lluvia
oscura
y pertinaz, vendrán como las hordas
bárbaras:
sin aviso, por sorpresa.
No
tengo víveres ni abrigo, pero no temo
el
asedio inmisericorde que me aguarda
este
invierno.
Mi
único miedo es que el tiempo siga
mostrándose
tan lento, tan criminal,
tan
sinsentido. Que no mate
y
siga hiriendo.
Que
ese tiempo recele del futuro
y
no quiera llegar a él.
De Un tiempo de adiós
viernes, abril 25, 2014
Cuaderno de conclusiones (9)
PORQUE SOY COMO TÚ
Porque soy como tú
y he sido siempre portador
de este estigma permanente.
Porque soy dolor por ello,
neurona imberbe y perversa,
página impar, candela fría.
Porque no soy como tú,
aunque sea como tú,
y mis actos fueran corrosión en el ánimo.
(Aquellos días mejores que no forjaron
estos días complicados,
trajes sin solapas ni botones
para vestir la desnudez de lo indeseable).
Porque no soy como tú,
padre,
pero fui llama de tu hoguera
y llevé tu inconsciencia en mi inconsciencia
siendo tú,
fundido en el instinto destructivo
de perder lo deseado.
Porque soy como tú,
aunque no soy tú,
lloro igual que lloras
en la incapacidad que derrota,
en los cables que nos mantienen
o en los miedos donde subsisto.
Aunque ya no soy tú,
pero fui
todo lo que hiciste de mí,
soy lo que soñaste:
orgullo, conquista y olvido,
locura insensata.
Porque soy,
padre
el resto del resto de los miedos
que te debilitaron,
la imagen de impotencia,
el desvarío…
Todo lo que quisiste y no se cumplió.
Y me he quedado en prolongación
de causa, en dibujo borroso,
vagando con tu sombra confundida,
arrastrando el dolor
de tus hipótesis y mis soluciones.
Porque soy, padre,
y continuaré siendo sin ti,
prolongaré tu presencia:
seguirás viviendo cuando ya no estés.
(Inédito)
martes, abril 15, 2014
Letras propias: Un tiempo de adiós
He
ido vaciando
los
cajones. Despacio -las lágrimas
descendiendo
por
los toboganes de los pómulos-
he
colocado tus vestidos en la maleta.
Lo
peor ha llegado
cuando
tu perfume y tus adornos
han
ocupado un rincón desangelado de otra bolsa.
Entonces
la figura del espejo azul
ha
preguntado un porqué,
mientras
la forma de tu ausencia
inundaba
el
barbecho de la tristeza.
De Un tiempo de adiós.
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