Presente.
A veces pienso que el azar es la prueba definitiva de que los hilos aún no han sido rotos. Manos invisibles se mueven en las sombras convirtiendo nuestras voluntades en simples gestos de marionetas.
Así comienza Sirenas varadas en archipiélagos de luz, una de las narraciones más bellas (y nunca editada) de mi amigo Luis Felipe Muñoz. Escrita hace mucho tiempo (1988) me he propuesto releerla ahora que ando de recogidas y remozos en mi hogar. No es lo más indicado para unos días de vacaciones (lo del remozo, me refiero) pero la obligación está antes que la devoción.
Madrid sigue caluroso (esta jodida habitación parece una sauna) y, poco a poco, sus gentes regresan de los días de asueto: pilas cargadas para todos!!
¿Qué novedades habrán traído tales vísperas pasadas? Ya veremos.
Mientras tanto, hagamos de la paciencia una virtud para que todo se haga llevadero (más llevadero se lleva, es cierto, cuando no hay que acudir al trabajo)
Amén.
miércoles, agosto 26, 2009
miércoles, agosto 12, 2009
Presente.
(I believe in aristocracy, though) Y, sin embargo, creo en la aristocracia. Si es que es el término exacto, y si es que puede emplearlo un demócrata. No en una aristocracia basada en el rango y la influencia, sino en la de las personas solícitas, discretas y valientes. Los miembros de esta aristocracia se encuentran en todas las naciones, en el seno de todas las clases sociales y en todas las edades. Y hay una suerte de complicidad secreta entre ellos cuando se cruzan unos con otros. Representan a la única y verdadera tradición humana, la única victoria permanente de nuestra extraña raza sobre la crueldad y el caos.
Miles de ellos perecieron en la oscuridad; pocos son grandes nombres. Están a la escucha de los demás como de sí mismos, son atentos sin exagerar, y su valentía no es una pose sino más bien una aptitud para soportarlo todo. Y además tienen sentido del humor (they can take a joke)
E. M. Forster.
Es curiosa la cita de Edward Morgan Forster. Como buen socio del Círculo de Bloomsbury (ese club tan selecto derivado de la antigua sociedad secreta que formaban Los Apóstoles de Cambridge) su obsesión continua era sentirse liberal y humanista, individualista, independiente de criterio, realista.
Tener una tendencia sexual distinta, en la época victoriana, suponía caminar sobre espinos, aplastar cristales con los pies, disimular los impulsos hasta hacerlos invisibles. Atado al misticismo y a su ímpetu antirreligioso, dos de sus obras más conocidas (Pasaje a la India y Howard´s End) juegan con el problema de las barreras sociales y su irresoluto acercamiento.
Y decía que era curiosa la cita por el concepto de aristocracia que nos muestra: individuo, solícito, discreto y valiente. ¿Tienen un sexto sentido para reconocerse entre ellos?; ¿son muchos más de los que imaginamos?; ¿cuántos son/somos aristócratas, según esta definición?
Me temo que la aptitud para soportarlo todo hace que el espectro sea mucho más amplio de lo que él sugería y que la mayoría de las personas nos hacemos (no nacemos) aristócratas.
La vida nos suele poner en tantas tesituras acrobáticas...
(I believe in aristocracy, though) Y, sin embargo, creo en la aristocracia. Si es que es el término exacto, y si es que puede emplearlo un demócrata. No en una aristocracia basada en el rango y la influencia, sino en la de las personas solícitas, discretas y valientes. Los miembros de esta aristocracia se encuentran en todas las naciones, en el seno de todas las clases sociales y en todas las edades. Y hay una suerte de complicidad secreta entre ellos cuando se cruzan unos con otros. Representan a la única y verdadera tradición humana, la única victoria permanente de nuestra extraña raza sobre la crueldad y el caos.
Miles de ellos perecieron en la oscuridad; pocos son grandes nombres. Están a la escucha de los demás como de sí mismos, son atentos sin exagerar, y su valentía no es una pose sino más bien una aptitud para soportarlo todo. Y además tienen sentido del humor (they can take a joke)
E. M. Forster.
Es curiosa la cita de Edward Morgan Forster. Como buen socio del Círculo de Bloomsbury (ese club tan selecto derivado de la antigua sociedad secreta que formaban Los Apóstoles de Cambridge) su obsesión continua era sentirse liberal y humanista, individualista, independiente de criterio, realista.
Tener una tendencia sexual distinta, en la época victoriana, suponía caminar sobre espinos, aplastar cristales con los pies, disimular los impulsos hasta hacerlos invisibles. Atado al misticismo y a su ímpetu antirreligioso, dos de sus obras más conocidas (Pasaje a la India y Howard´s End) juegan con el problema de las barreras sociales y su irresoluto acercamiento.
Y decía que era curiosa la cita por el concepto de aristocracia que nos muestra: individuo, solícito, discreto y valiente. ¿Tienen un sexto sentido para reconocerse entre ellos?; ¿son muchos más de los que imaginamos?; ¿cuántos son/somos aristócratas, según esta definición?
Me temo que la aptitud para soportarlo todo hace que el espectro sea mucho más amplio de lo que él sugería y que la mayoría de las personas nos hacemos (no nacemos) aristócratas.
La vida nos suele poner en tantas tesituras acrobáticas...
lunes, agosto 10, 2009
Pasado
../..”Y hoy más que nunca
deseo abrirle mis puertas,
hablarle entre susurros,
desterrarle todos mis sentimientos,
confesarle mis pesares y deseos.
Mis deseos esta noche.”.../..
Luis Felipe Muñoz
Tiene un presentimiento. Pero desde su quiromántico cuarto del oscuro castillo, Merlín le ha dicho que lo más seguro es que esté equivocado y que aquello que más se desea suele ser lo que nunca se consigue y antes se pierde. Le ha contestado con balbuceos, excusas varias y un sin fin de promesas que él escuchaba mientras callaba y fijaba sus pequeños ojos claros sobre su figura.
Cuando un mago conoce el destino, las vanas pretensiones de justificación adquieren tintes grotescos. Por eso, después de un largo silencio, tras su retahíla de despropósitos, sólo ha acertado a preguntar al viejo alquimista si será capaz de soportarse a si mismo y a sus locuras en este trozo de vida que le queda. El viejo astuto sabe que es un hombre de pequeñas resistencias.
../..”Como quien lee en un renglón tachado
el arrepentimiento de una vida,
con tesón, con piedad, con fe, aún con odio,../..
Claudio Rodríguez
Básicamente el marketing siempre exige un análisis DAFO para evaluar una situación cuando tenemos un producto. Es decir: puntos Débiles, Amenazas, puntos Fuertes y Oportunidades. Es la idea más importante que le quedó grabada después de tres años en un master que luce muy bonito cuando está colgado en la pared (nunca)
Moraleja: vaya mierda de producto que quiere vender.
../..”¿Qué importa la derrota cuando no hay sed de victoria?”
Luis Felipe Muñoz
../..”Y hoy más que nunca
deseo abrirle mis puertas,
hablarle entre susurros,
desterrarle todos mis sentimientos,
confesarle mis pesares y deseos.
Mis deseos esta noche.”.../..
Luis Felipe Muñoz
Tiene un presentimiento. Pero desde su quiromántico cuarto del oscuro castillo, Merlín le ha dicho que lo más seguro es que esté equivocado y que aquello que más se desea suele ser lo que nunca se consigue y antes se pierde. Le ha contestado con balbuceos, excusas varias y un sin fin de promesas que él escuchaba mientras callaba y fijaba sus pequeños ojos claros sobre su figura.
Cuando un mago conoce el destino, las vanas pretensiones de justificación adquieren tintes grotescos. Por eso, después de un largo silencio, tras su retahíla de despropósitos, sólo ha acertado a preguntar al viejo alquimista si será capaz de soportarse a si mismo y a sus locuras en este trozo de vida que le queda. El viejo astuto sabe que es un hombre de pequeñas resistencias.
../..”Como quien lee en un renglón tachado
el arrepentimiento de una vida,
con tesón, con piedad, con fe, aún con odio,../..
Claudio Rodríguez
Básicamente el marketing siempre exige un análisis DAFO para evaluar una situación cuando tenemos un producto. Es decir: puntos Débiles, Amenazas, puntos Fuertes y Oportunidades. Es la idea más importante que le quedó grabada después de tres años en un master que luce muy bonito cuando está colgado en la pared (nunca)
Moraleja: vaya mierda de producto que quiere vender.
../..”¿Qué importa la derrota cuando no hay sed de victoria?”
Luis Felipe Muñoz
martes, agosto 04, 2009
Presente.
La lenta cadencia del verano cepilla los cabellos de los sauces.
Para el que no quiera tanta orfebrería podemos decir que el sol continua girando locamente en su periplo natural, que los días transcurren rápidamente como años-luz, que hemos pasado el ecuador del año y que muchos cuerpos se achicharran, vuelta y vuelta, en las parrillas de la playa.
Desde la capital (el ombligo de este cuerpo de escombro que es la península ibérica), se vislumbran rayos de pereza entre las nubes del ocio. Todo está cerrado por obras, interrumpido por descanso, remansado. Y sólamente unos cuantos (son muchos pero parecen pocos) aporrean los teclados o estampan sellos en facturas interminables, haciendo horas extras que nunca serán retribuídas.
Es buen momento para discutir sobre aquella tesis que se nombró acerca de dos conceptos tan dispares como el Vértigo y el Éxtasis. Muchos dicen que el primero conduce al segundo, otros ignorantes (entre los que me incluyo) piensan que la prolongación del Vértigo es el Pánico. ¿Qué más da?: lo importante es que ambos conceptos, por separado, son lo suficientemente terribles como para intentar aunarlos y/o vincularlos. Lo importante no es el concepto, es el sentimiento. Y existe una tremenda diferencia, en el sentir, en las tres palabras expresadas.
En un escritor los estados son graduales: vértigo ante lo pensado, pánico ante un papel en blanco y éxtasis ante la obra acabada (en algunas ocasiones, este éxtasis puede transformarse en naúseas o ganas de vomitar y/o quemar el papelucho que se ofrece ante sus ojos)
El resto: literatura barata.
La lenta cadencia del verano cepilla los cabellos de los sauces.
Para el que no quiera tanta orfebrería podemos decir que el sol continua girando locamente en su periplo natural, que los días transcurren rápidamente como años-luz, que hemos pasado el ecuador del año y que muchos cuerpos se achicharran, vuelta y vuelta, en las parrillas de la playa.
Desde la capital (el ombligo de este cuerpo de escombro que es la península ibérica), se vislumbran rayos de pereza entre las nubes del ocio. Todo está cerrado por obras, interrumpido por descanso, remansado. Y sólamente unos cuantos (son muchos pero parecen pocos) aporrean los teclados o estampan sellos en facturas interminables, haciendo horas extras que nunca serán retribuídas.
Es buen momento para discutir sobre aquella tesis que se nombró acerca de dos conceptos tan dispares como el Vértigo y el Éxtasis. Muchos dicen que el primero conduce al segundo, otros ignorantes (entre los que me incluyo) piensan que la prolongación del Vértigo es el Pánico. ¿Qué más da?: lo importante es que ambos conceptos, por separado, son lo suficientemente terribles como para intentar aunarlos y/o vincularlos. Lo importante no es el concepto, es el sentimiento. Y existe una tremenda diferencia, en el sentir, en las tres palabras expresadas.
En un escritor los estados son graduales: vértigo ante lo pensado, pánico ante un papel en blanco y éxtasis ante la obra acabada (en algunas ocasiones, este éxtasis puede transformarse en naúseas o ganas de vomitar y/o quemar el papelucho que se ofrece ante sus ojos)
El resto: literatura barata.
martes, julio 28, 2009
Pasado.
Se dice que es un psicólogo de andar por casa: eso es lo que daba a entender aquel artículo de la revista en la que no había resquicios a la duda. Nada más lejos de su intención que procurar hacer traslúcidos los pensamientos o los sentimientos (¡mira que le gustaría!) de las cosas poco evidentes. Puede que la tristeza ocasional y la insatisfacción alterna sean dos de ellas y no sabe hasta qué punto sus comentarios acerca de lo que percibe pueden, o no, influir o dejar indiferente a los fantasmas de la lejanía.
Miedo. Percibe miedo desde la distancia de la montaña. Y es que nunca ha tenido vocación de Mesías o de iluminado (¡se conocen tanto sus defectos!) y lo único que le queda, como dice Blas de Otero, es la palabra. Porque de todo aquello que no posee es lo que ha podido adoptar, el maravilloso don que ha podido adquirir con el paso del tiempo. Muchas otras cosas han sido, son y serán imposibles de conseguir.
Por lo demás…nunca hay que fiarse de un psicólogo de pacotilla: más vale actuar según los dictados de la conciencia o del corazón.
“Un instante vacío
de acción puede poblarse solamente
de nostalgia o de vino.” ../..
José Hierro
De los siete pecados capitales quizá la soberbia sea el más deleznable. Reconoce estar un poco cansado de posturas altivas y razonamientos unidireccionales, de la posesión de la verdad y del conocimiento, de las palabras dolientes y agresoras. Del otro lado del espejo alguien le dice que no es él, que ha cambiado. Puede que quien diga todo esto tenga la razón y él esté equivocado, que su vida entera sea una equivocación, una pesadilla, un lastre descomunal que arrastra los renaceres a las simas ennegrecidas de la locura.
Puede que haya estado convencido de que todo lo que ha hecho ha sido lo correcto y se haya engañado a si mismo y, lo que es peor, haya engañado a algún espíritu ausente y lejano con serios convencimientos acerca de los temores. Toda ausencia o presencia es tan virtual como la capacidad de ensoñación y remembranza.
A veces no tiene palabras para decir……
..”apoyado en un buzón de correos y bajo la tenue luz de una vieja farola,
en la penumbra de la noche, creo mi propio universo de grandeza.”
Luis Felipe Muñoz
../.. “Nos separa una vida de color del desierto
Nos espera una historia de sollozos y gozos
Ya me ves ya me oyes nos estamos amando
Nunca están separados los lejanos lejanos.” .../..
Carlos E. De Ory
Se dice que es un psicólogo de andar por casa: eso es lo que daba a entender aquel artículo de la revista en la que no había resquicios a la duda. Nada más lejos de su intención que procurar hacer traslúcidos los pensamientos o los sentimientos (¡mira que le gustaría!) de las cosas poco evidentes. Puede que la tristeza ocasional y la insatisfacción alterna sean dos de ellas y no sabe hasta qué punto sus comentarios acerca de lo que percibe pueden, o no, influir o dejar indiferente a los fantasmas de la lejanía.
Miedo. Percibe miedo desde la distancia de la montaña. Y es que nunca ha tenido vocación de Mesías o de iluminado (¡se conocen tanto sus defectos!) y lo único que le queda, como dice Blas de Otero, es la palabra. Porque de todo aquello que no posee es lo que ha podido adoptar, el maravilloso don que ha podido adquirir con el paso del tiempo. Muchas otras cosas han sido, son y serán imposibles de conseguir.
Por lo demás…nunca hay que fiarse de un psicólogo de pacotilla: más vale actuar según los dictados de la conciencia o del corazón.
“Un instante vacío
de acción puede poblarse solamente
de nostalgia o de vino.” ../..
José Hierro
De los siete pecados capitales quizá la soberbia sea el más deleznable. Reconoce estar un poco cansado de posturas altivas y razonamientos unidireccionales, de la posesión de la verdad y del conocimiento, de las palabras dolientes y agresoras. Del otro lado del espejo alguien le dice que no es él, que ha cambiado. Puede que quien diga todo esto tenga la razón y él esté equivocado, que su vida entera sea una equivocación, una pesadilla, un lastre descomunal que arrastra los renaceres a las simas ennegrecidas de la locura.
Puede que haya estado convencido de que todo lo que ha hecho ha sido lo correcto y se haya engañado a si mismo y, lo que es peor, haya engañado a algún espíritu ausente y lejano con serios convencimientos acerca de los temores. Toda ausencia o presencia es tan virtual como la capacidad de ensoñación y remembranza.
A veces no tiene palabras para decir……
..”apoyado en un buzón de correos y bajo la tenue luz de una vieja farola,
en la penumbra de la noche, creo mi propio universo de grandeza.”
Luis Felipe Muñoz
../.. “Nos separa una vida de color del desierto
Nos espera una historia de sollozos y gozos
Ya me ves ya me oyes nos estamos amando
Nunca están separados los lejanos lejanos.” .../..
Carlos E. De Ory
viernes, julio 24, 2009
Pasado.
Desde la ventana medio abierta llega un olor a cemento mojado, a quincalla y a Nazareno. Esta noche deben redoblar las procesiones de las ánimas destrozadas, arrastrando las gruesas cadenas de sus tobillos por los misterios huérfanos de pisadas. Esta noche se hacen planes para dejar todo lo atado bien suelto y allá cada cual con su conciencia que la suya la perdió en las oscuras esquinas de los escondidos edificios que entornaban los ojos y cuchicheaban al ver sus pasos huidizos y expectantes.
Otro piano, otro violín y otro saxo. Suelen ser los mismos pero siempre asemejan otros, como el tiempo o la vida: la misma agua insalobre y los tragos de cada momento que ahogan las gargantas en la quinta esencia del ansia que parece distinta sin serlo. No tiene, no tiene…Negación. Apoplejía resquebrajada de las cuerdas de una guitarra, tendones de dolor partidos por unos compases que suenan a lo de siempre, dientes negros en las teclas del piano, vida loca que repite la canción que se repite en todo momento.
No tiene, no tiene…más fuerzas para volar tras las cometas sin un hilo que le sujete a la tierra; no tiene más ilusiones para reabrir la caja de Pandora que yace vacía desde hace tiempo sobre las rodillas; no tiene ya los días que se escoran sobre los arrecifes brutales de las buenas palabras y las malas ausencias; no tiene más ganas de ver doblar el rostro hacia el suelo o taparse la cara con un manto de disimulo para evitar la desidia de ser visto.
Acurrucado el miedo sobre el volante, la infamia acusadora medida en kilómetros por hora cuando el movimiento está parado y son otros los que se dirigen al punto mutuo del encuentro. El rostro cabizbajo, oculto tras las manos, como si distraídamente pasara por aquí y esto no es lo que parece. Todo es mentira, las afirmaciones y las negaciones. Él mismo es una mentira y toca cada fibra de su embuste esperando que alguna certeza le escupa o le encorajine para conseguir aquel fin para el que nunca fue preparado. Función baladí la que tocó representar con sus malos diálogos y peores fundamentos. Pura mentira para sí mismo, que es otro; el otro que colabora con el Fondo Solidario Fortuna (0,7% para el tercer mundo) sin solidarizarse consigo mismo. Anatema. Cada obra de caridad empieza por uno mismo. Falacias. Irrealidades que alguna vez creyó tangibles (incluso pudo demostrar su densidad) pero que al llegar al punto de ebullición se evaporan como vapor de sueño. Y cambiar la sílaba científica para trocar “ebullición” en “crítico” y acobardar a los cobardes y espolear a los héroes que consiguen una honrosa retirada.
Con el rostro entre las manos. Avergonzado de lo socialmente incorrecto porque “yo sé que ellos me conocen y quiero seguir guardando en un joyero gigante un broche de amatista llamado forma, una gasa dormida llamada sentimiento y un tu-y-yo con cenefas que se oculta en el cesto de la ropa sucia o se cuelga en la buhardilla de las camisetas usadas”. Hundamos mutuamente el rostro entre las callejuelas.
Esta noche se hacen planes para dejar todo lo atado bien suelto porque otra piedra más rompe las costillas y el agua insalobre (¿o será insalubre?) no se puede beber. No tiene negación, ni afirma nada. Ha perdido su último criterio en la subjetividad de las apreciaciones. La vida en technicolor es sólo una película y empieza a estar cansado de saberse su argumento. “As time goes by”….
“Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.” ../..
Blas de Otero
Desde la ventana medio abierta llega un olor a cemento mojado, a quincalla y a Nazareno. Esta noche deben redoblar las procesiones de las ánimas destrozadas, arrastrando las gruesas cadenas de sus tobillos por los misterios huérfanos de pisadas. Esta noche se hacen planes para dejar todo lo atado bien suelto y allá cada cual con su conciencia que la suya la perdió en las oscuras esquinas de los escondidos edificios que entornaban los ojos y cuchicheaban al ver sus pasos huidizos y expectantes.
Otro piano, otro violín y otro saxo. Suelen ser los mismos pero siempre asemejan otros, como el tiempo o la vida: la misma agua insalobre y los tragos de cada momento que ahogan las gargantas en la quinta esencia del ansia que parece distinta sin serlo. No tiene, no tiene…Negación. Apoplejía resquebrajada de las cuerdas de una guitarra, tendones de dolor partidos por unos compases que suenan a lo de siempre, dientes negros en las teclas del piano, vida loca que repite la canción que se repite en todo momento.
No tiene, no tiene…más fuerzas para volar tras las cometas sin un hilo que le sujete a la tierra; no tiene más ilusiones para reabrir la caja de Pandora que yace vacía desde hace tiempo sobre las rodillas; no tiene ya los días que se escoran sobre los arrecifes brutales de las buenas palabras y las malas ausencias; no tiene más ganas de ver doblar el rostro hacia el suelo o taparse la cara con un manto de disimulo para evitar la desidia de ser visto.
Acurrucado el miedo sobre el volante, la infamia acusadora medida en kilómetros por hora cuando el movimiento está parado y son otros los que se dirigen al punto mutuo del encuentro. El rostro cabizbajo, oculto tras las manos, como si distraídamente pasara por aquí y esto no es lo que parece. Todo es mentira, las afirmaciones y las negaciones. Él mismo es una mentira y toca cada fibra de su embuste esperando que alguna certeza le escupa o le encorajine para conseguir aquel fin para el que nunca fue preparado. Función baladí la que tocó representar con sus malos diálogos y peores fundamentos. Pura mentira para sí mismo, que es otro; el otro que colabora con el Fondo Solidario Fortuna (0,7% para el tercer mundo) sin solidarizarse consigo mismo. Anatema. Cada obra de caridad empieza por uno mismo. Falacias. Irrealidades que alguna vez creyó tangibles (incluso pudo demostrar su densidad) pero que al llegar al punto de ebullición se evaporan como vapor de sueño. Y cambiar la sílaba científica para trocar “ebullición” en “crítico” y acobardar a los cobardes y espolear a los héroes que consiguen una honrosa retirada.
Con el rostro entre las manos. Avergonzado de lo socialmente incorrecto porque “yo sé que ellos me conocen y quiero seguir guardando en un joyero gigante un broche de amatista llamado forma, una gasa dormida llamada sentimiento y un tu-y-yo con cenefas que se oculta en el cesto de la ropa sucia o se cuelga en la buhardilla de las camisetas usadas”. Hundamos mutuamente el rostro entre las callejuelas.
Esta noche se hacen planes para dejar todo lo atado bien suelto porque otra piedra más rompe las costillas y el agua insalobre (¿o será insalubre?) no se puede beber. No tiene negación, ni afirma nada. Ha perdido su último criterio en la subjetividad de las apreciaciones. La vida en technicolor es sólo una película y empieza a estar cansado de saberse su argumento. “As time goes by”….
“Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.” ../..
Blas de Otero
jueves, julio 16, 2009
Presente.
Curioseo por esos caminos literarios de los blogs amigos.
Me gusta ver como Marta Rubio (esa bondad andante) es fiel a su cita casi diaria en sus Enredos de luz: citas y poemas de dulce sensibilidad adornan las páginas amarillas de su espacio, acompañadas por las fantásticas fotografías de Juan Antonio Flores, compañero de fatigas, sílabas e imágenes.
Leo las noticias de Antonio Daganzo en su Sinfonía de las palabras, su exquisito gusto para la música y sus letras, propias o ajenas, acopladas en cada momento. Rivas tiene un buen representante.
Me sorprendo (con todo mi agradecimiento) de la acertada crítica que da a mi libro Rafael González Serrano en su De turbio en claro. Reitero mi impaciente espera por el próximo nacimiento de Insistir en la noche, que aparecerá en Vitruvio y del que ya comentará algo cuando lo lea completamente.
Observo, curioso, la hibernación vacacional del blog de mi amigo Julio Más: referente ecléctico, sutil e intelectual del panorama poético madrileño. A ver cuándo vuelves a informarnos, Julio.
Navego sin lancha por los confines de multitud de páginas y poemas. El mundo virtual es muy curioso, como todos aquellos lectores que se posan en nuestras páginas de ilusiones para leer los sentimientos que reflejamos en la escritura.
Gracias a ellos.
Y gracias a vosotros, amigos literatos, por conseguir atraer los sentidos de las cuerpos viajeros.
Curioseo por esos caminos literarios de los blogs amigos.
Me gusta ver como Marta Rubio (esa bondad andante) es fiel a su cita casi diaria en sus Enredos de luz: citas y poemas de dulce sensibilidad adornan las páginas amarillas de su espacio, acompañadas por las fantásticas fotografías de Juan Antonio Flores, compañero de fatigas, sílabas e imágenes.
Leo las noticias de Antonio Daganzo en su Sinfonía de las palabras, su exquisito gusto para la música y sus letras, propias o ajenas, acopladas en cada momento. Rivas tiene un buen representante.
Me sorprendo (con todo mi agradecimiento) de la acertada crítica que da a mi libro Rafael González Serrano en su De turbio en claro. Reitero mi impaciente espera por el próximo nacimiento de Insistir en la noche, que aparecerá en Vitruvio y del que ya comentará algo cuando lo lea completamente.
Observo, curioso, la hibernación vacacional del blog de mi amigo Julio Más: referente ecléctico, sutil e intelectual del panorama poético madrileño. A ver cuándo vuelves a informarnos, Julio.
Navego sin lancha por los confines de multitud de páginas y poemas. El mundo virtual es muy curioso, como todos aquellos lectores que se posan en nuestras páginas de ilusiones para leer los sentimientos que reflejamos en la escritura.
Gracias a ellos.
Y gracias a vosotros, amigos literatos, por conseguir atraer los sentidos de las cuerpos viajeros.
lunes, julio 13, 2009
Pasado.
Se va acercando el verano. Los días se dilatan y la noche se hace perezosa para aparecer. Gente, gente, gente….
En Las Vistillas fluye un río de personas que observan, escuchan, ríen, charlan, y tantean, palmo a palmo, al empuje de los cuerpos que se entrechocan. Bailén, Mayor, Sol, La Cruz… va haciendo un paseo insondable por las profundidades de los festejos a unos metros más adelante que el grupo. Gira su cabeza a derecha e izquierda, otea, sonríe recordando ciertos momentos e imagina que ese vacío que ocupa su lado diestro se transforma en una mano sujetando los sueños por una acera cualquiera. Canturrea y coloco la visera de su gorra americana, buena disimuladora de calvicies. Susurra un nombre….
Y vuelve a la conclusión repetida: todo tiene un nombre propio. Pero ya son cerca de las nueve y no ha anochecido aún. La noche y él son una pareja perezosa.
“La alta noche borra
mis huellas.
En la embriaguez soy
eterno.”
José María Álvarez
Alguien que pasa a su lado lleva un perfume conocido. Entre los caminos polvorientos surgen amaneceres de rosas y besos, explosiones infinitas de fuego de artificio que iluminan su rostro, su cigarrillo y el resto de whisky que aún sostiene entre sus manos. Un abrazo, un saludo bajo la música estridente, tres palillos rotos con una escopeta de perdigones y varias caídas de un toro mecánico al alimón con desconocidos: pequeñas sensaciones rezumantes para no conseguir un olvido. Entre los caminos polvorientos surgen aguas del pequeño lago que reflejan las estrellas, oscuras sendas desconocidas llenas de misterio, notas de música lánguida que me despiden en la lejanía, orquídeas imposibles, dragones, niñas perdidas…¡Peter Pan debe de andar cerca!
../..”Porque por ti yo he sido, yo soy música,
ritmo veloz, cadencia lenta, brisa
de los juncos, vocablo de la mar, estribillo
de las simples cigarras populares.
Porque por ti soy tú y seré por ti sólo
lo que fuiste y serás para siempre en el tiempo.”
Rafael Alberti
../..”Atrás
quedó una cuneta donde se desgajan
las costillas de algún can peregrino”.
Boris Lubernieff
Se va acercando el verano. Los días se dilatan y la noche se hace perezosa para aparecer. Gente, gente, gente….
En Las Vistillas fluye un río de personas que observan, escuchan, ríen, charlan, y tantean, palmo a palmo, al empuje de los cuerpos que se entrechocan. Bailén, Mayor, Sol, La Cruz… va haciendo un paseo insondable por las profundidades de los festejos a unos metros más adelante que el grupo. Gira su cabeza a derecha e izquierda, otea, sonríe recordando ciertos momentos e imagina que ese vacío que ocupa su lado diestro se transforma en una mano sujetando los sueños por una acera cualquiera. Canturrea y coloco la visera de su gorra americana, buena disimuladora de calvicies. Susurra un nombre….
Y vuelve a la conclusión repetida: todo tiene un nombre propio. Pero ya son cerca de las nueve y no ha anochecido aún. La noche y él son una pareja perezosa.
“La alta noche borra
mis huellas.
En la embriaguez soy
eterno.”
José María Álvarez
Alguien que pasa a su lado lleva un perfume conocido. Entre los caminos polvorientos surgen amaneceres de rosas y besos, explosiones infinitas de fuego de artificio que iluminan su rostro, su cigarrillo y el resto de whisky que aún sostiene entre sus manos. Un abrazo, un saludo bajo la música estridente, tres palillos rotos con una escopeta de perdigones y varias caídas de un toro mecánico al alimón con desconocidos: pequeñas sensaciones rezumantes para no conseguir un olvido. Entre los caminos polvorientos surgen aguas del pequeño lago que reflejan las estrellas, oscuras sendas desconocidas llenas de misterio, notas de música lánguida que me despiden en la lejanía, orquídeas imposibles, dragones, niñas perdidas…¡Peter Pan debe de andar cerca!
../..”Porque por ti yo he sido, yo soy música,
ritmo veloz, cadencia lenta, brisa
de los juncos, vocablo de la mar, estribillo
de las simples cigarras populares.
Porque por ti soy tú y seré por ti sólo
lo que fuiste y serás para siempre en el tiempo.”
Rafael Alberti
../..”Atrás
quedó una cuneta donde se desgajan
las costillas de algún can peregrino”.
Boris Lubernieff
lunes, julio 06, 2009
Presente.
Hace unas semanas, Rafael González Serrano me envió sus dos libros publicados en Vitruvio (Presencias figuradas publicado en 2006 y Manual de fingimientos publicado en 2008) porque, a pesar de haber compartido bastantes tardes de presentaciones y poesía con él, desconocía totalmente el tono de su obra.
Es Rafael González Serrano una persona silenciosa, con cierto punto de timidez y presencia callada. No es extraño que esas caracaterísticas impregnen sus versos: poesía intimista, dolorosa, de amores y desengaños, de lectura densa (no apta para cualquier paladar) y pausada.
Para quien lo desee, rescato una versos de Presencias figuradas :
Porque siempre serás
la ausente palabra
de una voz impronunciable. ../..
.../... Nunca seré el nombre que prenderás
en tu talle, jamás una caricia
que recordar cuando te resuelvas en polvo. .../...
.../... Por estar contigo, si,
sería capaz hasta de olvidarte.
.../... Por eso desde aquí aún aguardo
como quien espera todo,
como quien confía en auroras.
Personalmente creo que Presencias figuradas es un libro más auténtico, más Rafaeliano, que Manual de fingimientos. La esencia de lo no hollado es la más real y siempre un primer libro tiene esa esencia. Es Manual de fingimientos un libro más trabajado, más construido, más buscado: un libro de reválida que, con puntos comunes, difiere del primero en otros.
.../... Así son los estímulos del espejismo:
ilusión azóguica,
magia de estrellas,
polvo del sentido.
Por todo eso y porque la poesía es apta para todo tiempo (incluida la canícula actual), no estaría mal, para aquellos que no lo hayan hecho, recrearse tranquilamente en los poemas de estos libros.
Nunca está de más descubrir nuevos autores que aporten algo a este panorama.
Hace unas semanas, Rafael González Serrano me envió sus dos libros publicados en Vitruvio (Presencias figuradas publicado en 2006 y Manual de fingimientos publicado en 2008) porque, a pesar de haber compartido bastantes tardes de presentaciones y poesía con él, desconocía totalmente el tono de su obra.
Es Rafael González Serrano una persona silenciosa, con cierto punto de timidez y presencia callada. No es extraño que esas caracaterísticas impregnen sus versos: poesía intimista, dolorosa, de amores y desengaños, de lectura densa (no apta para cualquier paladar) y pausada.
Para quien lo desee, rescato una versos de Presencias figuradas :
Porque siempre serás
la ausente palabra
de una voz impronunciable. ../..
.../... Nunca seré el nombre que prenderás
en tu talle, jamás una caricia
que recordar cuando te resuelvas en polvo. .../...
.../... Por estar contigo, si,
sería capaz hasta de olvidarte.
.../... Por eso desde aquí aún aguardo
como quien espera todo,
como quien confía en auroras.
Personalmente creo que Presencias figuradas es un libro más auténtico, más Rafaeliano, que Manual de fingimientos. La esencia de lo no hollado es la más real y siempre un primer libro tiene esa esencia. Es Manual de fingimientos un libro más trabajado, más construido, más buscado: un libro de reválida que, con puntos comunes, difiere del primero en otros.
.../... Así son los estímulos del espejismo:
ilusión azóguica,
magia de estrellas,
polvo del sentido.
Por todo eso y porque la poesía es apta para todo tiempo (incluida la canícula actual), no estaría mal, para aquellos que no lo hayan hecho, recrearse tranquilamente en los poemas de estos libros.
Nunca está de más descubrir nuevos autores que aporten algo a este panorama.
lunes, junio 29, 2009
El cenicero azul, el mechero rojo, el bolígrafo negro..Todos esos amigos de colores que se repiten como un tañido de muerte, día a día.
De muerte, de muerte…Joe Gideon, el alter-ego de Bob Fosse en la maravillosa “All that jazz”, hace un panegírico de la Dama Negra y divide su encuentro en cinco estados: cólera, negación, pacto, depresión y aceptación. Piensa cual de los cinco es el más importante y, si acierta, tendrá premio. ¡Ding, dong!: una bonita muñeca chochona de anti-materia para viajar acompañado en el último transiberiano.
Delira. La marea de la fiebre sube y baja en las playas de sus sienes. Mañana será martes y volverá a embestir a los molinos de viento que le amenazan en sus barbechos. Sancho ha huido hacia la tierra de los pictos y la única mancha que existe es ese pequeño borrón que ensombrece el futuro apocalíptico.
../..”Recordar lo que ha pasado
y no saber qué pasará.” ../..
Tontxu
Ligera resaca y sutil dolor de cabeza. Una bocanada de tos y una neblina cercana a modo de nicotina volante. A estas horas toca trascripción, censura y adecentamiento de vocablos anteriormente escritos. No hay prisa. Nada espera al otro lado del espejo, al otro lado de sí mismo: se puede apurar todo el tiempo del mundo que a nadie le importa y, si acaso importara, la guerra por consecución está muy mal vista y toda la opinión pública iría contra la OTAN local.
No, no hay prisa.
../..”Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.”
Jaime Gil de Biedma
Porque todo tiene su dulce ritmo, su mefistofélico compás, nada compagina tanto el vacío con los susurros como una ausencia semanal. Joe Gideon entona la canción del final, los dormidos acordes que entornan las pestañas de los ojos acuosos. Duermen los aleros de los edificios y la noche arropa con tacto maternal la imagen inventada de unas pupilas oscuras.
No hay que dejar que el frío adormezca los corazones ni que la lluvia empape los pensamientos: todo queda lejos. Demasiado lejos.
“De tu vida sólo me diste un instante. Tengo la certeza de que, pese al pasado y pese al futuro, en el latido eterno de ese único instante de nuestras vidas, me amas”
Jeremy Irons en “La Caja China”
../..”En aquellas imágenes reconocer
la esencia de la fugacidad.
Y a su paso
el silencio
todo colmándolo.”
José Luis Jover
De muerte, de muerte…Joe Gideon, el alter-ego de Bob Fosse en la maravillosa “All that jazz”, hace un panegírico de la Dama Negra y divide su encuentro en cinco estados: cólera, negación, pacto, depresión y aceptación. Piensa cual de los cinco es el más importante y, si acierta, tendrá premio. ¡Ding, dong!: una bonita muñeca chochona de anti-materia para viajar acompañado en el último transiberiano.
Delira. La marea de la fiebre sube y baja en las playas de sus sienes. Mañana será martes y volverá a embestir a los molinos de viento que le amenazan en sus barbechos. Sancho ha huido hacia la tierra de los pictos y la única mancha que existe es ese pequeño borrón que ensombrece el futuro apocalíptico.
../..”Recordar lo que ha pasado
y no saber qué pasará.” ../..
Tontxu
Ligera resaca y sutil dolor de cabeza. Una bocanada de tos y una neblina cercana a modo de nicotina volante. A estas horas toca trascripción, censura y adecentamiento de vocablos anteriormente escritos. No hay prisa. Nada espera al otro lado del espejo, al otro lado de sí mismo: se puede apurar todo el tiempo del mundo que a nadie le importa y, si acaso importara, la guerra por consecución está muy mal vista y toda la opinión pública iría contra la OTAN local.
No, no hay prisa.
../..”Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.”
Jaime Gil de Biedma
Porque todo tiene su dulce ritmo, su mefistofélico compás, nada compagina tanto el vacío con los susurros como una ausencia semanal. Joe Gideon entona la canción del final, los dormidos acordes que entornan las pestañas de los ojos acuosos. Duermen los aleros de los edificios y la noche arropa con tacto maternal la imagen inventada de unas pupilas oscuras.
No hay que dejar que el frío adormezca los corazones ni que la lluvia empape los pensamientos: todo queda lejos. Demasiado lejos.
“De tu vida sólo me diste un instante. Tengo la certeza de que, pese al pasado y pese al futuro, en el latido eterno de ese único instante de nuestras vidas, me amas”
Jeremy Irons en “La Caja China”
../..”En aquellas imágenes reconocer
la esencia de la fugacidad.
Y a su paso
el silencio
todo colmándolo.”
José Luis Jover
lunes, junio 22, 2009
Aunque el vaso está frío cree que sus manos no lo notan (lo confiesa: esta noche, martes perenne de Abril -siglo XX cambalache- está bebiendo un pequeño arroyo de olvido). Vuelve a tener ese tacto gélido del cual gozan sus palmas en las alternativas climatológicas. Puede que sean las secuelas de este día lluvioso, fresco y traicionero; las consistencias acumuladas de la frivolidad pasajera de la que aparenta gozar en el discurrir de la monotonía. Puede que sea la impresión, aún duradera, de ese frenazo inoportuno, bajo el aguacero, que le ha hecho derrapar más de diez metros y acabar empotrado sobre el maletero de un simpático taxista, en una imagen trágica–cómica de sorpresa y decepción. Afortunadamente para el taxista y para su integridad no ha habido que lamentar daños materiales: de una manera increíble se han salvado las chapas de ambos vehículos. Aunque debe reconocer que su carrocería personal ha quedado un poco más tocada: no está acostumbrado a los planchazos contra los maleteros de los automóviles. Pero eso es otra historia.
“El dolor verdadero no hace ruido
deja un susurro como el de las hojas
del álamo mecidas por el viento,”. /..
Claudio Rodríguez
Hacía tiempo que el día no se tornaba plateado y, con la belleza de los cristales ahumados por las nubes, se ha dejado llevar en la última hora del atardecer por los derroteros del capricho de la máquina. No importa la lluvia (a fin de cuentas va y viene según sea el antojo de las nubes), sólo esa sensación de soledad que le empapa más aún que el transitorio chaparrón. No hay gabardina que evite las torrenteras interiores.
../.. “Y era libre
sólo para decidir lo que no importa.”
Carlos Barral
Luz y taquígrafos. Transparencia. Claridad para los sentimientos y, a pesar de que no hay quórum, votación unánime para repudiar lo inaceptable. Soñar en mentiras. Mentiras bastardas que maquillan con colores de furcia las excusas más comunes; tanteo de postores, chamarileros tramposos que nunca dejan ganar. El neón azul del horizonte, la luz amarillenta de las ventanas lascivas, la terquedad vestida con ropa interior…. Escepticismo.
Censurar y edulcorar tienen el mismo sufijo. Primera terminación verbal. Presente de indicativo. Es bastante indicativo que el presente camina ante los ojos a tirones. Como un automóvil al que le falla el carburador, camina renqueante entre las veredas del ahora y se detiene con la mirada cansina introduciéndose entre las sábanas de los prostíbulos perdidos fuera del asfalto de las carreteras.
../.. “Perdonadme que hoy sienta pena y la diga.
No me culpéis. Ha sido
la vuelta del otoño.”
Rafael Alberti
../..”lo último de anoche. Dije:
la noche me ha olvidado
y se ha muerto el silencio.”
Boris Lubernieff
“El dolor verdadero no hace ruido
deja un susurro como el de las hojas
del álamo mecidas por el viento,”. /..
Claudio Rodríguez
Hacía tiempo que el día no se tornaba plateado y, con la belleza de los cristales ahumados por las nubes, se ha dejado llevar en la última hora del atardecer por los derroteros del capricho de la máquina. No importa la lluvia (a fin de cuentas va y viene según sea el antojo de las nubes), sólo esa sensación de soledad que le empapa más aún que el transitorio chaparrón. No hay gabardina que evite las torrenteras interiores.
../.. “Y era libre
sólo para decidir lo que no importa.”
Carlos Barral
Luz y taquígrafos. Transparencia. Claridad para los sentimientos y, a pesar de que no hay quórum, votación unánime para repudiar lo inaceptable. Soñar en mentiras. Mentiras bastardas que maquillan con colores de furcia las excusas más comunes; tanteo de postores, chamarileros tramposos que nunca dejan ganar. El neón azul del horizonte, la luz amarillenta de las ventanas lascivas, la terquedad vestida con ropa interior…. Escepticismo.
Censurar y edulcorar tienen el mismo sufijo. Primera terminación verbal. Presente de indicativo. Es bastante indicativo que el presente camina ante los ojos a tirones. Como un automóvil al que le falla el carburador, camina renqueante entre las veredas del ahora y se detiene con la mirada cansina introduciéndose entre las sábanas de los prostíbulos perdidos fuera del asfalto de las carreteras.
../.. “Perdonadme que hoy sienta pena y la diga.
No me culpéis. Ha sido
la vuelta del otoño.”
Rafael Alberti
../..”lo último de anoche. Dije:
la noche me ha olvidado
y se ha muerto el silencio.”
Boris Lubernieff
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