jueves, mayo 31, 2012

Improvisaciones en un diario

Pasado.


         Los pasillos del hospital son interminables. En ocasiones, cree que es un personaje de una película de Amenábar. Ni un ruido en el entorno salvo el eco de sus pasos resonando sobre las losetas.
        Decenas de puertas cerradas o entornadas, tan vacías como el ánimo de las almas que las traspasan.
        Es deprimente la visión de un hospital, el olor, la sustancia de su esencia, el dolor que traspasa sus paredes, las ilusiones perdidas de los enfermos terminales, de los peregrinos ocasionales que caminan por sus entrañas, como va él caminando, deambulando como un espíritu ausente por las veredas de los camposantos.
         Con la mirada errante y el cansancio cosido a la piel llega al rellano de los ascensores, donde seis fauces corredizas encierran cuerpos metálicos que suben y bajan entre los límites del cielo y la tierra
          Planta quinta, habitación quinientos treinta y dos.
          Los celadores le observan, indiferentes, mientras susurran con sus guantes embutidos, dispuestos a sujetar los cuerpos inertes que reposan en el área de neurología.

                       “La muerte tiene una mirada para todos.
                         Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
                         Será como abandonar un vicio,
                         como ver que emerge de nuevo
                         un rostro muerto en el espejo,
                        como escuchar un labio cerrado.
                        Descenderemos al remolino, mudos.” ../..
                                               Cesare Pavese



martes, mayo 22, 2012

Grandes letras ajenas: Antonio Cubelos Marqués

(latente)

Cuál será el desenlace
al fluir de la noche,

dónde lo intrincado
de este miedo, la suma
de casualidades,

todo lo que se pierde
sin tregua, los planes no cumplidos
de la aurora

(recuerdo todavía lo violento
de una brizna de vida).

            De La mitad de la luz, Editorial Vitruvio 2009

martes, mayo 15, 2012

Letras propias: Perfil de debutantes

PERFIL DE DEBUTANTES

Al principio se confundían la guitarra y el piano.
Más tarde, la percusión golpeaba en las caderas
y en las manos que las sujetaban.

       (Entonces fue cuando se descubrió la metamorfosis humana)

Se bailaba junto a rostros borrosos, anónimos:
un suspiro al cuello cercano, unos dedos furtivos
tecleando el saxo y un mantener, en volandas,
los hilos del alcohol que amarraban besos en desequilibrio.

Los pasos de la adolescencia acabaron apagándose
en el medio del desaire, se perdieron en el futuro.

      (Entonces empezamos a pensar que cada día,
       como todo lo cotidiano,
       acabaría muriendo)

Y nos hicimos noche.

                   De Cuadros sin colgar

domingo, mayo 06, 2012

Letras ajenas. José Luis Piquero

FOTOGRAFÍA

Me estás robando el alma mientras me haces la foto
y con cada disparo fabricas un cadáver.
¿Dónde estará mi tiempo
y mi respiración y la constancia
con que miro las cosas si miro a un asesino?
Posar para una foto es simular la vida
y la casualidad.

Quien esté en ese papel no seré yo
sino mi fingimiento y tu versión de los hechos.

Tú eres bueno en tu oficio.
Yo engaño al Cíclope y me llamo Nadie.

                              De El fin de semana perdido (DVD Ediciones, 2009)

martes, abril 24, 2012

Letras propias: Amor de alquiler

                     Amor de alquiler


Dejarse ir permutando
tu inquebrantable designio.

Sonreír.

Evanescerse
como un nudo de sílabas
desglosándose en acertijos.

Disfrutar
de tu cuerpo transparente
con promesas irrenunciables.

Ser
un amante barato y clandestino.

               De Rastros perdidos

martes, abril 17, 2012

Grandes letras ajenas. Francisco Brines

LA DIMISIÓN DEL TESTIGO

  Y cómo he madurado. Bajo esta luz ya muerta
soy el otoño. Hay una luz, que es frío,
                                                            negra, negro.

   Aguardaban mis ojos aquí que el cielo fuera brasa
y siempre aparecían los astros, puros, vivos,
en el mismo lugar (y antes que el hombre fuera
y que fuese la flor y el ave),
con la exacta hermosura de lo eterno nacido.
Nada importaba entonces pasar.
La luz permanecía y era eterna.
La juventud del mundo, su gozoso latido,
daba en sí testimonio de mi vida.
 ¿Quién podría apagar las llamas de mis ojos?
Destellaba el vivir,
y yo testimoniaba la existencia.

   Ahora miro ese cielo
y veo que su luz también ha envejecido.
Los astros no eran jovenes. Ni eternos.
Y no he testificado, con mi vivir,
ninguna permanencia.

   El espíritu negro me dará su cobijo,
y el espíritu blanco, naciendo de él, conocerá la esencia de la
   Luz,
su Inexistencia.

                                    De La última costa (1995)

lunes, abril 09, 2012

Grandes letras ajenas: Rafael Espejo

AMOUR FOU

Apaguemos la vela y en silencio
hagamos el amor palpando sombras.
Que crujan de placer nuestros desnudos.

Que las ondas de aliento entrecortado
te rosen el fulgor de los pezones.
Bebamos de esta miel la noche toda.

Luego me marcharé sin despertarte:
me dejaré ningún beso dormido
sobre tus labios blandos y entreabiertos.

Y olvidaré las calles que desande,
por si vuelve a surgirnos la ocasión
de querernos como desconocidos.

         Rafael Espejo, El vino de los amantes

lunes, abril 02, 2012

Improvisaciones en un diario

Pasado.

Un breve respiro.
Un instante retardado para sujetar la brida inquieta que marca las mejillas.
Un fuego herido por granizo.
Un dolor ajado que viaje desde una esquina al límite de lo impertinente.
Un reposo.
El vacío bisiesto del calendario.
Los días sin susurros.
Los labios mordisqueados y las muelas rotas.

Las citas aceptadas en verde, los cafés numerados, las órdenes absurdas, los números imposibles, la huelga de pulgares, la pata rota de la cama antes de llegar a meta, el sol en un jardín burgués (¿qué fue de la lucha?), las noticias repetidas, las nuevas voces, el ego miserable que ansía la fama, los sacerdotes del presente y sus discípulos del futuro, la nausea de lo escrito, el dolor de lo versado...

Tantos compañeros en el destierro!!

(“Lo demás, lo que verdaderamente importa, usted lo sabe: amo más que nunca la poesía como creación extrema del hombre, me siento como siempre un aprendiz, sé que he escrito algo relativamente diferente, no me interesan el éxito literario ni la fortuna ni tampoco la farándula "socio-literaria", busco lo abierto”.

Extracto de una carta de Roberto Juarroz a W.S. Merwin, traductor de su obra al inglés. Incluida como epílogo a Décimocuarta Poesía Vertical. Fragmentos Verticales, Emecé, Buenos Aires, 1997.)


martes, marzo 20, 2012

Improvisaciones en un diario

Pasado.

Él piensa que nos acostumbramos a las presencias, a los guiños rutinarios, a las imágenes lentas de nuestros actos, a la melancolía inconclusa de las voces que amamos, a su olor y su desaire, a los cuartos de las horas y a los otros donde lloramos.

Cree, firmemente, que nos acostumbramos a los amigos, al recuerdo incandescente de la niñez y sus veranos, a la bonhomía de la desesperación descalza, al desierto y su sed de almas, al descubrimiento que alguien hace del buen cinismo.

Y sólo dejamos esa costumbre, dice, cuando la vieja del reflejo oscuro reclama algo.
Entonces es cuando hacemos poesía de lo pasado, elegía de la ausencia, canto de los rescoldos, trazos de lo invisible.
Porque la muerte prende todo y da nada. Si la sigues, algo tuyo acuna bajo el brazo en el último robo. Si la vives, algún jirón de la pena mostrará como conquistado escapulario, como trofeo irredento de su sinsentido.

En el día primero del resto de los días.
Cuando todo sea recuerdo.

              La angustia es esa nada
              que de pronto florece
              en la oquedad.
                      Chantal Maillard de Hilos


domingo, marzo 11, 2012

Grandes letras ajenas: Francisco Caro

FUGAZ LA URBE

En la débil mañana,
justo al momento
de atravesar la calle

ha mirado a la gente,
el hambre de los pasos
con que adelantan

el arroyo aliviado,
melancólico y turbio,
de los escaparates

ocupando la acera,
ha sentido el rumor
de las cervecerías

la cotidianeidad
indulgente y hermosa
de Madrid violento.

Sabe que todo, todo,
permanece en su sitio.
Él es la ausencia.

            De Paisaje (en tercera persona)

domingo, marzo 04, 2012

Improvisaciones en un diario

Pasado.

El viento ha llevado las palabras entre las rendijas de los dedos. Desaparece como arena infantil sin castillos derruídos, sin agua cimentada, sin horizonte.
Alguien escribe acerca del solipsismo y del parnasianismo. La última copa certifica los conceptos y algo más. Alguien certifica la escritura detrás de las copas, por encima de las sábanas, cabalgando el unicornio de la dualidad unitaria (dos que fueron uno, diría más tarde)
Marlowe no existe. Ni su materia de la que estaban hechos los sueños. Pero esos instantes retumban en la soledad de la madrugada de esta ciudad vacía donde todos duermen y pocos sueñan, en las copas de los árboles que vigilan los cementerios cercanos, en los aleros sin gárgolas y en los nidos sin pájaros.
Al final de la recta, el recuerdo de una voz y un gemido.
Después, la negrura del presente y un nuevo piercing en la sístole inmediata.