miércoles, octubre 07, 2009

Pasado.


Creía que la mejor solución, lo mejor que podía ocurrir, era apartarse de su vida como llegó: de improviso y cerrando lentamente la puerta. Creía que, si dejaba de escribir o de ver, sentiría su alma la misma desazón con la que uno se despierta en la cama de una desconocida después de haber pasado juntos la noche anterior: con esa angustia de lo vacío, de la frustración, y con la lengua de lija que perdura por haber bebido demasiado. Al lado de un cuerpo desnudo que, probablemente, se haya abrazado apasionadamente hace unas horas y, en ese momento, no se reconoce. En un naufragio afectivo de olas inmensas que chocan contra el arrecife del propio cerebro, en una nausea gigantesca.
Pero comprueba que, ni es él el que está sentado en el borde de la cama analizando la situación absurda, ni esa mujer es el humo que creyó poseer en unos momentos de embriaguez palpitante.
La esencia, los sueños, no son así.


../..“El caso es empezar. Yo creo que sí podemos hacerlo. ¡Pues vamos! De lo que no cabe duda, y todos lo sabemos, es que tal como vivimos estamos fracasando. ¡Vamos a intentar algo nuevo y mejor! ¡Vamos a cambiar la vida y vamos a empezar por nosotros! ¡Vamos por nosotros!”.../..
José Sacristán en “Solos en la madrugada”


El teléfono quema. Algo impide agarrar con fuerza el auricular y teclear unos cuantos números. La mañana luce fría y con sol tibio mientras crepitan los sentimientos. Lunes. Otoño.
Entre el humo de la escritura, el aire huele a verbos encadenados, herrumbre y distancia. Todo se reduce al uso y desarrollo de los sentidos; no importa si esté ciego, sordo o mudo: la vida le envuelve en el manto escarlata de los elegidos.

../..”Todo pasó,
todo es borroso ahora, todo
menos eso que apenas percibía
en aquel tiempo
y que, años más tarde,
resurgió en mi interior, ya para siempre:
este miedo difuso,
esta ira repentina,
estas imprevisibles
y verdaderas ganas de llorar.”.../..
Ángel González

../..”Viva yo en las orillas de tus atrios
y abracen mis manos tus umbrales con locura
como el último madero que flota en nuestra edad.”.../..
Juan María Calles

viernes, octubre 02, 2009

Pasado.


../..”Me zarandeo sin principio ni final mientras escojo una nube al azar y la traspaso con un disparo imaginario. Me propongo hacer una seria apología del extremismo egoísta que reparte porrazos a las mejillas ultra terrenales y a las parturientas veleidades.”.../..
Boris Lubernieff

En aquella ocasión fue lo único que quedó claro. A pesar de la rapidez de las cosas, la muerte es lenta, muy lenta, y uno puede darse cuenta hasta del último detalle. Lo pensó durante el trayecto al hospital, con su cuerpo martirizándole, su abdomen reventado en dolor y los brazos y las piernas sangrando por las múltiples erosiones descarnadas. Estuvo cerca la vieja desdentada de acostarse junto a él en el lecho de los amantes, de acariciar su torso desnudo y besar sus labios entreabiertos, de introducirse en el fondo se su interior y estallar en una explosión de placer y agonía, diluyéndose mutuamente en lo profundo del infinito. Hubo entonces días en los que la añoraba.

“No sé si sabes en qué región habito
desde que aquella noche
comprendí que la noche no era oscura”.../...
Jesús Cueva

Pero vive. Vive y envía cartas rancias y amarillas como el trozo de piel ajado de un enfermo de hepatitis, un enfermo crónico que seca las llagas de su espalda con las sábanas arrugadas de algún camastro vacío.
Y vuelve a la rutina. Sigue aquí, acompañando a Dorita en el largo camino hacia Oz y sacando brillo a sus chapines colorados. Enjugando las lágrimas del Hombre de Hojalata para que no se le oxide su indumentaria, jaleando al León para que, por fin, sea un valiente, y buscando un corazón para trasplantárselo al Espantapájaros y pueda aprender a amar. Sigue aquí. Aún dura el ticket para esa atracción en la que se ha montado, la música estridente, los acordes asonantes del instante que separa el pasado y el presente de la nada. Hace tiempo que debió concluir y aquí sigue. Perpetuo.

../..”El olvido, el olvido…Un buen explorador lo definiría como la huella que siempre deja un rastro que, por muy pequeño que sea, nos conduce inevitablemente a la presa.”... /...
Boris Lubernieff

El olvido nos conduce al recuerdo, intuye el iluminado. Siempre ha tenido un miedo atroz a las despedidas definitivas, pero siempre ha creído que eran necesarias. Ahora sabe que comienza un juego llamado Redenciones en el cual el jugador principal acepta las consecuencias y hace que las causas retornen a los principios.
Sospecha que llega su turno.

lunes, septiembre 28, 2009

Pasado

../..“Y la hoguera es la misma en el azul del cielo.”.../..
Miguel Álvarez

Habitan una multitud de conceptos en la cara oculta del cerebro que hacen que la mente se desgañite solicitando un descanso. Marginalmente se pueden seguir cuestiones distintas a lo inquirido, pero sería una actitud falsa.
Nada hay de falso en esas horas de mirada fija al cerco de la puerta bajo la pregunta de qué será mañana. Ni si la opción es la correcta o la deducción la adecuada.

../..“Desde entonces he sido melancólico y triste
porque he contado los astros y la lluvia y la arena”.../...
Juan Carlos Mestre

Y decir que “el espacio es algo tan relativo como el tiempo”. Puede ser…pero tampoco habrá unanimidad. El espacio siempre se puede reducir, física o metafísicamente hablando. Es indefinido, de acuerdo, pero no llega a la magnitud infinita del tiempo: el tiempo no se puede medir (por mucho que se pongan números a los instantes) y es lo único que verdaderamente nos pertenece a título comunal e individual. Incluso cuando el tiempo se agota (literariamente hablando) queda un antes y un después que siempre estuvo, está y estará representado de muchas maneras (signos) dando fe de nosotros mismos.

../..”Hay que pararse
cuando se clandestinan los recuerdos,
recomenzar alguna vez
desde la cuna.”.../..
Javier Gurpide

Tiene otra media hora más para dejar de escribir; mejor aún: es pronto. Pero es un pronto efímero y viajero que saluda con la más irónica de sus sonrisas al paso de las inquietudes. La escritura es lenta. Porque tal vez sea debido a una postura incómoda, o a una negación de las evidencias, no es aconsejable aseverar que las heridas del orgullo tardan en cicatrizar mucho más que los mandobles de la presunción.
Un mediodía eclipsase bajo la capa del infortunio y emboza su radiante rostro al impacto de los golpes seguidos en unos cuantos minutos. A treinta y seis horas del fracaso, un transistor recibe una estación llamada derrota en la que el Consejo de Sabios Actuales proponen elaborar un Teorema del Ridículo basándose en unos axiomas de la impotencia.

“¡Calla, yunque viviente de agonías!”
Cynthia Hertfelder

martes, septiembre 22, 2009

Pasado.

../..”Tengo la penumbra para pensar en ti. Sólo he de cerrar los ojos para que tu mirada me queme por dentro y tu sonrisa congele mi pensamiento.
No necesito buscarte: los sueños vendrán solos, de la mano de la pena, filtrándose en mi ánimo como nubes de mágico poder.
Yo sé que la esperanza es hija de los sueños. Lo sé. La desilusión de la realidad. Y mi tristeza es el fruto de mi pobreza, de la pobreza del amor.
El amor se lo lleva el viento pero el recuerdo permanece, clava sus raíces en el presente que sólo la muerte o el tiempo lograrán destruir.
¿La muerte? : yo llevo la muerte dentro. Y la vida, que es un suspiro ante lo eterno; el despojo del infinito.
Pero tú me esperas en el día nuevo. Y yo sé que amanecerá.”.../..
Luis Felipe Muñoz


No le apetece continuar. Esta última llamada, en la que ha balbuceado algo a un cliente acerca de las bondades comerciales del último producto, ha acabado con las escasas fuerzas que aún mantenía. Frente a él, los becarios discuten acerca de la definición de conceptos extraños en catálogos variopintos. ¡Qué hastío!
Se propone perderse durante un buen rato por las autopistas del ordenador cotilleando documentos y programas mientras en el entorno Gilbert canta “Alone again”.
Algún día, cuando sea mayor, recordará su vida como un conjunto de anécdotas sin gracia ni chiste. Hoy sucumbe: de los tréboles que han caído entre sus manos ninguno tiene cuatro hojas.


../..”No vale el grito, no la culpa ajena,
vale el otoño, vale el lento
declinar de las hojas,..”.../..
Ángel Crespo



¡Qué extraño! Se he levantado de la silla y ha comenzado a dar pasos irregulares por la habitación. Las manos en la cintura (no, no es la antigua canción de Adamo), el poco pelo desordenado y un repetir un estribillo a la luz del flexo, que empalidece los neuróticos rasgos, mientras echa un vistazo a la rendija de la contraventana. Se vuelve a sentar y escribe, escribe, escribe…Cree reconocer a Andy Williams cantando “A summer place” (todo es muy retro). Sí, eso es...un lugar de verano, una pequeña parcela donde nadie importune el sabor de sus pensamientos, la playa más escondida donde construir sus castillos de arena hechos a paletadas de ilusión, lejos de las olas que los disuelvan como azucarillos en las tazas de te de las hadas caprichosas. Sí, eso es…la cabaña más lujosa que asemejase a Versalles, el destino más dichoso, la buenaventura más placentera, el pedacito de eco de aquellas palabras, un tatuaje en el corazón y un piercing en el pensamiento. Eso, eso es….

jueves, septiembre 17, 2009

Presente.



Comienza un nuevo curso. Estreno de uniformes, libros inmaculados, mochilas vírgenes y nuevas inquietudes literarias para todos esos escolares que visitamos los distintos actos de novedades y reencuentros culturales.



Mañana viernes día 18, por ejemplo, Vitruvio levanta el telón con la presentación del primer libro de Isabel Delgado Rodríguez (Pentagramas de agua) a las 20,00 horas en La Casa del Libro (c/ Fuencarral nº119. Será presentado por Maximiano Revilla y Pablo Méndez.
Una excelente ocasión para volver a ver caras amigas, disfrutar de la poesía y tomar unas cervezas, como hemos hecho otras tantas veces.



Algo más lejana queda la presentación de Más allá de la llanura, el último libro de mi amigo Pedro Antonio González Moreno, cuya puesta de largo será en su localidad natal, Calzada de Calatrava, y que también será mañana día 18. Un precioso cuaderno de viaje a través de La Mancha es la carta de presentación de Pedro Antonio González, en este libro editado por la Biblioteca de Autores Manchegos, cuya lectura es recomendable para esos momentos tranquilos e interiores.

¡Bienvenido el curso!

lunes, septiembre 14, 2009

Pasado.

Esta inactividad deportiva promete oxidar sus dislocadas articulaciones (ya va siendo uno un poco mayor para tanto partido de fútbol y las ágiles estiradas conllevan unos simpáticos guantazos sobre el suelo) Se necesita algo de acción como, por ejemplo, insultar a algún jefecillo en su fea cara, intentar adelantar al expreso de las nueve o declarar la guerra a la jauría de mafiosos que pueblan La Celsa.
Entre la miríada de luces que deslumbran sus ojos y la música estridente que tapona sus oídos apoya sus brazos sobre el mostrador y pide al camarero una gran raya de vida para esnifarla con la desesperación de una última voluntad. Una raya gris, como el título de esa novela que sus manos nunca escribirán.
Pero decía ayer…no sabe: ayer ha sido hace un montón de días. O no ha sido nunca y se tiene que abstener de repetir todo lo que dijo ayer, todo lo que dijo nunca. Se abstiene de repetirlo, más que nada, por que no vale para solucionar ninguna ecuación de múltiples incógnitas, porque el movimiento se demuestra andando (¿dijo amando?) y las acciones se quedan clavadas en los arcenes de los caros peajes.
¡Cara moneda es la que no vale para comprar la necesidad perentoria del dormido! No hay/hubo/habrá regalos intrascendentes para guardar en el bolsillo del pantalón vaquero o en los canales auditivos -Venecia de la anatomía- rebosantes del siempre igual
La vida le despacha cuarto y mitad de algo que necesitaría por kilos y él, como buena Maruja, va al mercado diariamente con su cartilla de racionamiento para jugar al estraperlo y comerse, de un pequeño bocado, un trocito de sugestión que no sabe qué es, pero que tiene buen sabor. Se he hecho un gourmet de los instantes.


../..”La miré. Nada. La miré de nuevo,
y nada, y nada. Alrededor, la tarde.”
Carlos Sahagún


Esta inactividad promete. Esta quieta etapa de su tiempo lobotomiza el pedacito de sentimiento que se pueda generar en el hemisferio de los sueños. El sol, amante latino inquieto, cubre los tejados de los viejos edificios del centro de la capital intentando poseer hasta el mínimo resquicio de los ladrillos.
En el cielo, un trapecista imaginario le saca la lengua.


../..”Yo bien quisiera
hablar con voz más pura de la luna y las flores,
o descifrar en versos mágicos
el color de los ojos de la mujer que amo.”.../..
Eugenio de Nora

lunes, septiembre 07, 2009

Pasado.

../..”Siempre el plenilunio llueve sobre mi cabeza”. ../..
Luis Felipe Muñoz

Uno de estos días ha de hacer un serio análisis introspectivo de su persona, de sus fluctuaciones, de sus campos sesgados, de lo que le motiva a escribir, de la necesidad de sus soluciones, de la enésima enumeración, del arpa del corazón que suena como un simple susurro, de su cansancio...
Quizá se está engañando e intenta unir los pedazos de su alma con gotas de agua de lluvia utilizándolas como si fueran Loctite. Quizá su ceguera sea tan infinita, escueza tanto, que ni siquiera tanteando adivinaría la forma o la textura de los deseos envueltos en papel de indiferencia con lacito de improvisación transitoria. El tac-tac del teclado castañetea como si tuviera tiritera. Se detiene y piensa en Icaro, en su sueño de volar y en esa desesperación que debió sentir al pasar cerca del sol con sus alas de cera y, al derretirse éstas, caer al suelo como un pesado fardo. Todos quieren volar y adornan sus alas de cera con los colores de propios ánimos para desplegarlas al cielo con la jactancia de un águila gigante que muestra su poderío. El fin siempre es el mismo: una colosal caída.

../.. “y ahora me entero que el volumen de mi corazón es sólo cuatro veces pi por el radio al cuadrado. ¿O será al cubo?”.../..
Luis Felipe Muñoz

Esta noche sería una de esas típicas noches en las que se perdería en el bullicio y la solfa de diversos garitos de pésima reputación, con fauna variopinta, para llenar su joroba de alcohol y olvido. A pesar de que uno ya no es lo que era y se van perdiendo facultades, ocasionalmente es necesario desconectar el conmutador del razonamiento puro y hacer que el sinsentido viva su libre albedrío. Algún día podrá disfrutar la amnesia todas las horas del día y de la noche. Será una buena época para comenzar unas olimpiadas de evasión y de olvido, para embestir a la noche que le recibe por chicuelinas, para ver amanecer desde el coche en cualquier sitio desconocido, para ratificar que nada ocurre sin la intervención de los conjuros de los duendes, para olvidar (aunque sea durante el intervalo de la embriaguez) este claustrofóbico panorama que apuñala su espalda sin aviso.
Soledad para un derribo.


../..”Y yo sé que no puedo darles nada. Como ellos
soy un resto, una fuga,
una angustia cercada de horizontes difíciles,
un pulmón oprimido por tiránicos puños,
una estancia, vacía de divinas presencias,
cuyos muros gotean de sudor y de llanto.”.../..
Ángela Figuera


“Ella valía mucho más que yo. Yo era muy pobre, casi un mendigo, y cuando ella me besaba mis ojos permanecían muy abiertos y se llenaban de angustia: esperaban, durante cada beso, que apareciera el cobrador más inflexible, el cobrador más justiciero.”
Pedro Casariego Córdoba

miércoles, agosto 26, 2009

Presente.

A veces pienso que el azar es la prueba definitiva de que los hilos aún no han sido rotos. Manos invisibles se mueven en las sombras convirtiendo nuestras voluntades en simples gestos de marionetas.

Así comienza Sirenas varadas en archipiélagos de luz, una de las narraciones más bellas (y nunca editada) de mi amigo Luis Felipe Muñoz. Escrita hace mucho tiempo (1988) me he propuesto releerla ahora que ando de recogidas y remozos en mi hogar. No es lo más indicado para unos días de vacaciones (lo del remozo, me refiero) pero la obligación está antes que la devoción.

Madrid sigue caluroso (esta jodida habitación parece una sauna) y, poco a poco, sus gentes regresan de los días de asueto: pilas cargadas para todos!!
¿Qué novedades habrán traído tales vísperas pasadas? Ya veremos.
Mientras tanto, hagamos de la paciencia una virtud para que todo se haga llevadero (más llevadero se lleva, es cierto, cuando no hay que acudir al trabajo)
Amén.

miércoles, agosto 12, 2009

Presente.

(I believe in aristocracy, though) Y, sin embargo, creo en la aristocracia. Si es que es el término exacto, y si es que puede emplearlo un demócrata. No en una aristocracia basada en el rango y la influencia, sino en la de las personas solícitas, discretas y valientes. Los miembros de esta aristocracia se encuentran en todas las naciones, en el seno de todas las clases sociales y en todas las edades. Y hay una suerte de complicidad secreta entre ellos cuando se cruzan unos con otros. Representan a la única y verdadera tradición humana, la única victoria permanente de nuestra extraña raza sobre la crueldad y el caos.

Miles de ellos perecieron en la oscuridad; pocos son grandes nombres. Están a la escucha de los demás como de sí mismos, son atentos sin exagerar, y su valentía no es una pose sino más bien una aptitud para soportarlo todo. Y además tienen sentido del humor (they can take a joke)
E. M. Forster.

Es curiosa la cita de Edward Morgan Forster. Como buen socio del Círculo de Bloomsbury (ese club tan selecto derivado de la antigua sociedad secreta que formaban Los Apóstoles de Cambridge) su obsesión continua era sentirse liberal y humanista, individualista, independiente de criterio, realista.
Tener una tendencia sexual distinta, en la época victoriana, suponía caminar sobre espinos, aplastar cristales con los pies, disimular los impulsos hasta hacerlos invisibles. Atado al misticismo y a su ímpetu antirreligioso, dos de sus obras más conocidas (Pasaje a la India y Howard´s End) juegan con el problema de las barreras sociales y su irresoluto acercamiento.

Y decía que era curiosa la cita por el concepto de aristocracia que nos muestra: individuo, solícito, discreto y valiente. ¿Tienen un sexto sentido para reconocerse entre ellos?; ¿son muchos más de los que imaginamos?; ¿cuántos son/somos aristócratas, según esta definición?
Me temo que la aptitud para soportarlo todo hace que el espectro sea mucho más amplio de lo que él sugería y que la mayoría de las personas nos hacemos (no nacemos) aristócratas.

La vida nos suele poner en tantas tesituras acrobáticas...

lunes, agosto 10, 2009

Pasado

../..”Y hoy más que nunca
deseo abrirle mis puertas,
hablarle entre susurros,
desterrarle todos mis sentimientos,
confesarle mis pesares y deseos.
Mis deseos esta noche.”.../..
Luis Felipe Muñoz

Tiene un presentimiento. Pero desde su quiromántico cuarto del oscuro castillo, Merlín le ha dicho que lo más seguro es que esté equivocado y que aquello que más se desea suele ser lo que nunca se consigue y antes se pierde. Le ha contestado con balbuceos, excusas varias y un sin fin de promesas que él escuchaba mientras callaba y fijaba sus pequeños ojos claros sobre su figura.
Cuando un mago conoce el destino, las vanas pretensiones de justificación adquieren tintes grotescos. Por eso, después de un largo silencio, tras su retahíla de despropósitos, sólo ha acertado a preguntar al viejo alquimista si será capaz de soportarse a si mismo y a sus locuras en este trozo de vida que le queda. El viejo astuto sabe que es un hombre de pequeñas resistencias.

../..”Como quien lee en un renglón tachado
el arrepentimiento de una vida,
con tesón, con piedad, con fe, aún con odio,../..
Claudio Rodríguez

Básicamente el marketing siempre exige un análisis DAFO para evaluar una situación cuando tenemos un producto. Es decir: puntos Débiles, Amenazas, puntos Fuertes y Oportunidades. Es la idea más importante que le quedó grabada después de tres años en un master que luce muy bonito cuando está colgado en la pared (nunca)
Moraleja: vaya mierda de producto que quiere vender.

../..”¿Qué importa la derrota cuando no hay sed de victoria?”
Luis Felipe Muñoz

martes, agosto 04, 2009

Presente.

La lenta cadencia del verano cepilla los cabellos de los sauces.
Para el que no quiera tanta orfebrería podemos decir que el sol continua girando locamente en su periplo natural, que los días transcurren rápidamente como años-luz, que hemos pasado el ecuador del año y que muchos cuerpos se achicharran, vuelta y vuelta, en las parrillas de la playa.
Desde la capital (el ombligo de este cuerpo de escombro que es la península ibérica), se vislumbran rayos de pereza entre las nubes del ocio. Todo está cerrado por obras, interrumpido por descanso, remansado. Y sólamente unos cuantos (son muchos pero parecen pocos) aporrean los teclados o estampan sellos en facturas interminables, haciendo horas extras que nunca serán retribuídas.

Es buen momento para discutir sobre aquella tesis que se nombró acerca de dos conceptos tan dispares como el Vértigo y el Éxtasis. Muchos dicen que el primero conduce al segundo, otros ignorantes (entre los que me incluyo) piensan que la prolongación del Vértigo es el Pánico. ¿Qué más da?: lo importante es que ambos conceptos, por separado, son lo suficientemente terribles como para intentar aunarlos y/o vincularlos. Lo importante no es el concepto, es el sentimiento. Y existe una tremenda diferencia, en el sentir, en las tres palabras expresadas.
En un escritor los estados son graduales: vértigo ante lo pensado, pánico ante un papel en blanco y éxtasis ante la obra acabada (en algunas ocasiones, este éxtasis puede transformarse en naúseas o ganas de vomitar y/o quemar el papelucho que se ofrece ante sus ojos)

El resto: literatura barata.